Todo cambia con la luz con la que decides verte.
No somos una sola tonalidad. Somos matices, contrastes y reflejos que se revelan según la luz que nos toca.
A veces, basta cambiar la iluminación para descubrir lo que siempre estuvo ahí.
Verse diferente no es cambiar lo que somos, es ampliar la forma en que nos entendemos.


