Te vi en un sueño, evoca la permanencia de la memoria y la forma en que quienes amamos regresan a nosotros en los sueños. En la obra, una mujer descansa en un espacio onírico mientras un relicario abierto libera una pequeña escena luminosa, símbolo de un recuerdo que permanece vivo.
El relicario representa aquello que elegimos conservar: el amor, la ausencia y las personas que siguen habitándonos. Esta pintura es una reflexión íntima sobre el amor, la memoria y el deseo de proteger lo que nunca deja de existir dentro de nosotros.


