El círculo representa esas etapas de la vida que nos ponen a prueba, donde las preguntas pesan más que las respuestas.
El pez betta nos simboliza a nosotros: atraviesa ese umbral con serenidad, recordándonos que incluso los caminos más complejos pueden recorrerse en calma. Su nado no desafía la tormenta; la abraza con paz.







