Catálogo Centro Cultural Santo Domingo

Filtrar
  • El invierno del otoño

    El invierno del otoño

    Q5,600.00

    Francia Monzón
    27 x 20.5 cm
    Manifiesto: La obra esta inspirada en sueños oníricos que representan el rostro femenino en un estado de éxtasis, acompañada por el niño sol, cuando culmina el invierno e inicia el otoño.

  • El jardín de los sueños I

    Q5,600.00

    Juan Pablo Garzona
    23.5 x 35 cm

    Manifiesto: Es una obra que surge de los momentos y vivencias de la infancia, presentados de una manera onírica y mágica. El árbol va sobre una barca flotante en forma de media luna, la cual representa el mundo de la imaginación y está cubierta de hoja metálica dorada, ya que desde mi infancia he sentido un gusto enorme por su brillo. Las grullas de origami expresan la alegría de la libertad, el camino para volar hacia nuevos destinos oníricos. Toda la obra está hecha con pigmentos granulados y también artesanales, ya que utilizo acuarelas que vienen desde Italia, Alemania o Estados Unidos. Algunos colores son derivados de pigmentos naturales o minerales ya que creo que la obra debe contar una historia más allá del aspecto visual. La idea central es comunicar mensajes que nos hagan conectar con nuestro niño interior y que sean una motivación para sanar nuestras vidas y llevarnos a un mundo en donde todo parece ser posible.

  • El jardín de los sueños II

    Q5,600.00

    Juan Pablo Garzona
    23.5 x 35 cm

    Manifiesto: Es una obra que surge de los momentos y vivencias de la infancia, presentados de una manera onírica y mágica. Ya desde 2015 con la serie “Dreamers”, me di cuenta que los árboles y la naturaleza ocupaban un lugar importante en mis obras de arte, no sólo como una invitación a valorarla y preservarla, sino también como una fuente de inspiración y relajación. El árbol va sobre una barca flotante en forma de media luna, la cual representa el mundo de la imaginación y está cubierta de hoja metálica dorada, ya que desde mi infancia he sentido un gusto enorme por su brillo. Las grullas de origami expresan la alegría de la libertad, el camino para volar hacia
    nuevos destinos oníricos. Toda la obra está hecha con pigmentos granulados y también artesanales, ya que utilizo acuarelas que vienen desde Italia, Alemania o Estados Unidos. Algunos colores son derivados de pigmentos naturales o minerales ya que creo que la obra debe contar una historia más allá del aspecto visual. La idea central es comunicar mensajes que nos hagan conectar con nuestro niño interior y que sean una motivación para sanar nuestras vidas y llevarnos a un mundo en donde todo parece ser posible.

  • El mar

    El mar

    Q1,900.00

    Lalinde
    20.32 × 25.4 cm

  • El mish

    El mish

    Q2,500.00

    Rony Tzoc
    30 x 30 cm

    Manifiesto: Es una alegoría sobre los gatos ya que estos animales marcaron mucho mi infancia. En esta ocasión los presento desde mi propia imaginación, visión y en un estilo figurativo ideológico.

  • El mish II

    El mish II

    Q2,500.00

    Rony Tzoc
    30 x 30 cm

    Manifiesto: Es una alegoría sobre los gatos ya que estos animales marcaron mucho mi infancia. En esta ocasión los presento desde mi propia imaginación, visión y en un estilo figurativo ideológico.

  • El regalo de estar juntos

    El regalo de estar juntos

    Q7,796.00

    Amalia Padilla-Gregg
    61×61 cm

    Manifiesto: Es una manera de abrir el corazón y reconocer cuanto significan para mi las personas que me rodean, esas presencias cercanas que, sin hacer ruido, sostienen mi paz interior y mi felicidad cotidiana.

  • El sabio inocente

    El sabio inocente

    Q4,100.00

    Eileen Köhler
    60 x 40 cm

    Manifiesto: Inspirada en la niñez, una época de curiosidad y preguntas que se rebalsaban de nuestra propia comprensión. Esta sabiduría inocente tiene la capacidad tan grande de guiarnos en el camino correcto. Que no perdamos la capacidad de sorprendernos.

  • El salón

    El salón

    Q9,900.00

    Luis Pellecer
    100 x 86 cm (sin marco)
    A veces no hace falta presencia para sentir compañía. En este salón, el tiempo se siente espeso, como si lo habitaran voces antiguas, secretos guardados entre paredes doradas y sillones que han visto pasar generaciones.

    La luz se filtra apenas, tímida, pero suficiente para recordarnos que aún en la sombra hay belleza. Fue en esa quietud, entre historia y penumbra, donde capturé este momento.

    “El Salón” no muestra personas, pero está lleno de humanidad. De memoria. De lo que fue y de lo que permanece. Esta imagen es un homenaje al valor del espacio y al diálogo silencioso que establecemos con los lugares que nos han marcado sin palabras.